Nobleza obliga, hay que reconocer a los que influyen, forman, leen, escuchan, miran o comentan. Estos son los monchos amigos de la pajarera. Algunos lo saben, otros no.
De a poco crecerá la lista, como crecen las amistades, los blogues, las zanahorias y mi panza.
¡Se' le merd!